La industria TCLF (textil, ropa, cuero y calzado) ha sido una de las más afectadas por la pandemia de la covid-19 en la Unión Europea. Tras ver cómo sus ventas minoristas caían en torno a un 25 por ciento, en la actualidad muchas empresas de estos sectores siguen sin recuperar su actividad normalizada. Es por ello que las patronales comunitarias de calzado (CEC), cuero (Cotance) y textil (Euratex), en colaboración con el sindicato europeo IndustriAll, se han unido para reclamar a la Comisión Europea una actualización de su política industria, que ayude a los sectores TCLF a llevar a cabo su transición verde y digital sin dejar de ser competitivos a nivel global.
Las demandas de las patronales se pueden resumir en los siguientes ocho puntos:
- Comprometerse plenamente con los interlocutores sociales en los sectores TCLF, incluida la participación en los procesos regulatorios correspondientes, a fin de garantizar una recuperación ecológica y digital de las industrias (incluso a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia).
- Garantizar que la próxima estrategia de la UE involucre plenamente a todas las partes interesadas a lo largo de la cadena de suministro y permita a los sectores de TCLF cumplir con la doble transición digital y verde sin dejar de ser competitivos a nivel mundial.
- Apoyar el Pacto de la UE por las Habilidades para los sectores de TCLF a fin de garantizar que estos sectores mantengan un conocimiento valioso y desarrollen a las personas debidamente formadas para el futuro.
- Adoptar una revisión del GSP que cumpla su objetivo de utilizar las medidas comerciales de la UE para crear puestos de trabajo en los países en desarrollo vulnerables y diversificar sus economías, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de las normas laborales fundamentales y sin utilizar medidas comerciales desleales. Al mismo tiempo, el futuro reglamento no debería afectar negativamente a las industrias europeas de TCLF y dar lugar a la pérdida de puestos de trabajo en Europa.
- Proporcionar financiación adecuada, incentivos legales y apoyo para ayudar a los sectores europeos de TCLF a descarbonizar su producción sin dejar de ser competitivos en el mercado global.
- Tener plenamente en cuenta las posiciones de los interlocutores sociales TCLF sobre la próxima legislación de diligencia debida.
- Colaborar con los interlocutores sociales de TCLF antes de las publicaciones de la Iniciativa de productos sostenibles de la UE y la agenda del consumidor.
- Abordar las lagunas políticas, como las relacionadas con la economía circular, incluida la promoción de un enfoque armonizado de Responsabilidad Extendida del Productor (EPR) en toda la UE, garantizar que las pymes puedan utilizar las Huellas Ambientales de los Productos (PEF) y apoyar las cadenas de valor cruzadas en la creación los ReHubs para residuos.
Para Gustavo González-Quijano, secretario general de Cotance, «las empresas y las personas que trabajan en el ecosistema europeo de TCLF destacan no solo por generar riqueza y puestos de trabajo para nuestra economía, sino que también su creatividad es una característica cultural distintiva que no tiene paralelo en el mundo. Por lo tanto, es esencial que nuestros reguladores pongan el máximo cuidado en encontrar la combinación adecuada de incentivos y directivas para garantizar su desarrollo sostenible y que su servicio a la sociedad no se vea comprometido».

