En 2020 la compañía española Quinorgan, especializada en la fabricación y distribución de componentes para todo tipo de calzado, implantó su nuevo modelo de producción de economía circular. Este proceso promovió la optimización de los recursos materiales, gracias al aprovechamiento de los residuos generados y reduciendo el consumo de materias primas. Esto les permitió aumentar la gama de productos con nuevas líneas recicladas y sostenibles, todas ellas con certificación GRS.
Para un mejor control del ciclo, Quinorgan abrió en Aspe (Alicante) su propia planta de reciclaje, que utiliza para tratar las mermas generadas en el corte de topes y contrafuertes. El reciclado de estos desperdicios permite a la compañía sustituir entre un 15 y un 22 % de materia prima virgen por material reprocesado. Con este sistema consiguen un ciclo de producción más sostenible a partir de la reutilización de estos residuos, reintroduciéndolos en el proceso de fabricación. Gracias a este modelo de economía circular, la empresa ha reducido significativamente su huella de carbono y aspira a conseguir el objetivo de residuo cero. Además, de esta contribución medioambiental, Quinorgan cuenta con las certificaciones ISO 9001, ISO 14001 y GRS.
Productos innovadores y sostenibles
Dentro de la amplia gama de productos sostenibles de Quinorgan con certificación GRS, destacan:
- Diana Bio. Versión sostenible de Diana, producto estrella de la marca. Compuesto de materias primas recicladas y de fuentes renovables, Diana Bio es la combinación ideal para un tope y contrafuerte de calidad respetuoso con el medioambiente (núcleo de resinas sintéticas 100 % biodegradables de origen reciclado y orgánico, y utilizando el algodón como soporte textil).
- Natura. Este producto representa un claro ejemplo de economía circular ya que un 75 % de la materia prima procede de su propia planta de reciclaje, reduciendo un 54 % las emisiones de CO2 (huella de carbono).
Empresa sostenible
Fundada en 1933, Quinorgan fue pionera en la instalación de paneles solares en la industria química de la región de Cataluña. Esto permitió a la empresa aumentar gradualmente su capacidad de producción de energía limpia para uso interno. Además, toda el agua empleada en sus líneas de producción se reutiliza después del apropiado tratamiento químico en la planta de tratamiento de aguas. Tales esfuerzos no han pasado desapercibidos, y la ciudad de Barcelona felicitó oficialmente a Quinorgan por el desarrollo de este proyecto de aprovechamiento de aguas residuales.


