El pasado 22 de agosto entró en vigor la última versión del protocolo de auditoría para conseguir la certificación de Leather Working Group (LWG). La versión P7.1, que reemplaza el protocolo 6.7 servirá a partir de ahora para evaluar las curtidurías en ámbitos como la responsabilidad social, el tratamiento de efluentes, la trazabilidad de materiales y la aplicación de químicos. Asimismo, el nuevo protocolo exige a las curtidurías controles aún más rigurosos en cuanto a la gestión del uso de la energía y el agua, las emisiones al aire y las descargas de efluentes.
Según Christina Trautmann, gerente de Programas del Leather Working Group, «el protocolo 7.1 no es solo una evolución natural de nuestro estándar de auditoría existente, sino más bien una revolución de lo que consideramos una instalación responsable para la fabricación de cuero. Nos proponemos abordar los principales desafíos en la industria del cuero, con el objetivo final de brindar a las marcas una cadena de suministro más segura y brindarles a los consumidores las garantías que necesitan». Por su parte, Ian Scher, presidente del Comité Ejecutivo de LWG, sostiene que «el protocolo 7.1 establecerá un listón único e inigualable para proporcionar una garantía de suministro integral a aquellos que se abastecen de fabricantes de cuero acreditados bajo nuestro programa».
Novedades en el P7.1
Algunos de los principales cambios que introduce el nuevo protocolo 7.1 de LWG son:
- Gestión de sustancias químicas. Anteriormente se realizaba con una evaluación independiente. Ahora este módulo de gestión de sustancias químicas de LWG se ha integrado completamente en el protocolo 7.1 y se alinea con otros programas de evaluación como el del ZDHC para cuero.
- Tratamiento de efluentes. En el P7.1 se han introducido requisitos más estrictos para el tratamiento de efluentes y se diferencian los criterios entre descarga directa de plantas de tratamiento de efluentes en el sitio y descarga indirecta de plantas de tratamiento de efluentes centrales y municipales.
- Responsabilidad social. Por primera vez, se reconocen las certificaciones de auditoría sociales de terceros dentro del protocolo de auditoría de LWG. El impacto de la responsabilidad social en las auditorias de LWG aumentará en futuras auditorías, para reflejar la importancia del tema.
- Trazabilidad. Los requisitos de trazabilidad han experimentado cambios significativos, con la sección existente ahora contribuyendo al puntaje de auditoría y la adición de más medidas adicionales de debida diligencia para abordar el riesgo de deforestación. El P7.1 también introduce un enfoque más detallado para considerar diferentes niveles de trazabilidad que son teóricamente alcanzables, según la región, las prácticas agrícolas, etcétera.

