Tras 26 años de negociaciones, el pasado 17 de enero se rubricó finalmente el Acuerdo UE-Mercosur. La Unión Europea y el bloque del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) alcanzaron un acuerdo histórico que marca un punto de inflexión en las relaciones comerciales entre ambos lados del Atlántico. Tras años de negociaciones intermitentes, el pacto abre un mercado de más de 700 millones de personas, reduce barreras arancelarias y reaviva el debate sobre su impacto económico, social y medioambiental en los países firmantes.
Por su parte, este pacto histórico ha sido acogido con alegría por parte de las principales asociaciones industriales europeas. Es el caso de la Confederación Nacional de Asociaciones de Curtidores Europeos (Cotance) considera que la firma del Acuerdo UE-Mercosur marca «un hito histórico, que crea el mayor bloque comercial del mundo». «El sector empresarial europeo acoge con satisfacción esta firma. Envía una señal contundente y oportuna de que la UE se mantiene abierta y comprometida con un comercio global basado en normas. En un contexto de incertidumbre global, este acuerdo es un impulso clave para el crecimiento», añaden en Cotance.
Al abrir el mercado a más de 270 millones de consumidores mediante la eliminación de barreras comerciales y aranceles en más del 90 % de las exportaciones de la UE, el acuerdo proporciona el impulso que las empresas europeas necesitan para exportar, invertir y crecer, así como para diversificar sus cadenas de suministro, abasteciéndose de productos esenciales y materias primas del Mercosur, aclaran fuentes de la confederación europea de curtidores. Para 2040, según cálculos de la Dirección General de Comercio, se espera que el acuerdo añada 77 600 millones de euros al PIB de la UE, lo que se traducirá en un aumento del 39 % de las exportaciones de la UE al Mercosur.
Calzado europeo
Por su parte, la Confederación Europea del Calzado (CEC) considera que el acuerdo representa «una oportunidad esencial para que la industria del calzado crezca, se fortalezca el acceso a nuevos mercados y se diversifique en una era de relaciones comerciales inciertas».
En 2024 las marcas comunitarias exportaron alrededor de un millón de pares a los países que conforman el Mercosur, lo que representó un aumento del 73 % desde 2020. Además, en los primeros diez meses del pasado año, las ventas de zapatos europeos con destino a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay alcanzaron los 965 000 pares, una subida del 5 % en comparación con el mismo periodo de 2024. Por ello, CEC considera que «este acuerdo, eliminando las barreras comerciales actuales, permitirá a la industria del calzado de la UE aumentar estas cifras y establecerse en un mercado cada vez más importante».
«Este acuerdo permitirá que las empresas europeas prosperen en este difícil entorno comercial», concluyen los portavoces de CEC.


