Aunque el cuero es uno de los materiales más antiguos conocidos por la humanidad, sigue demostrando que la naturaleza aún guarda sorpresas. Su capacidad para innovar y su papel esencial en la transición ecológica lo sitúan hoy como un recurso estratégico. Según afirma la Confederación de Asociaciones Nacionales de Curtidores de la Comunidad Europea (Cotance), no es un material barato, pero sí valioso: el cuero auténtico encarna los principios fundamentales de la bioeconomía de la UE (circularidad, sostenibilidad y durabilidad) y se perfila como un actor central en la futura Estrategia Europea de Bioeconomía, prevista para finales de 2025, así como en el próximo Acta de Economía Circular.
El sector del cuero recuerda que este material es, por naturaleza, biobasado, circular y biodegradable, y que su contribución a un modelo económico más sostenible es única. Entre sus principales cualidades, Cotance destacan los siguientes:
- El curtido convierte subproductos de la industria alimentaria en materia prima para moda y estilo de vida, evitando que se conviertan en desechos.
- El cuero mantiene retenido el CO₂ a lo largo de su extensa vida útil.
- Existe una red consolidada de talleres que permite alargar la vida de artículos de cuero durante décadas.
- El cuero es biodegradable en condiciones adecuadas.
- Combina siglos de savoir-faire europeo con tecnologías avanzadas que mejoran la sostenibilidad, la trazabilidad y la eficiencia de los procesos, en sintonía con los objetivos climáticos de la UE.
Un llamamiento al sector
Cotance hace también un llamamiento a toda la cadena de valor del cuero en Europa para que siga liderando con el ejemplo, mejorando los procesos de curtido, los acabados, la trazabilidad y adoptando tecnologías de bajo impacto, desde la reutilización de agua hasta los químicos biobasados. La innovación, señalan, es lo que convierte al cuero europeo en el estándar de oro de la sostenibilidad y la artesanía.



