De residuo de la piel a recurtiente

| 17 septiembre, 2019 | Comentario

Informe realizado por Inescop

Minimizar los residuos y fomentar su recuperación y valorización. Esto es lo que, a día de hoy, proponen las políticas medioambientales de la Unión Europea para alcanzar un desarrollo sostenible de la industria. Y en este sentido, el sector del calzado tiene mucho que aportar, pues cada año genera toneladas de residuos que en su mayoría acaban en vertederos. Consciente de ello, el centro tecnológico del calzado Inescop, dentro de su línea de I+D de sostenibilidad industrial, y más en concreto de revalorización y reciclado de materiales, ha desarrollado una metodología que permite, a partir de residuos de piel acabada, extraer el colágeno y emplearlo como recurtiente en el proceso de curtición de nuevas pieles.

La reciente Directiva Europea 2018/851 sobre residuos propone a los estados miembros de la Unión Europea no solo tomar medidas para minimizar la producción de residuos mediante el desarrollo de tecnologías limpias, sino también fomentar su recuperación y valorización, dentro de las medidas propuestas relativas al fomento de la economía circular y del uso sostenible de los recursos. Además, propone establecer tasas y restricciones aplicables a las operaciones de depósito en vertederos e incineración de residuos, para así incentivar la prevención y el reciclado de los mismos.

En los últimos años el concepto de economía circular ha comenzado a implantarse de forma notable en las actividades industriales con objeto de utilizar de forma eficiente los recursos

Por esta razón, en los últimos años el concepto de economía circular ha comenzado a implantarse de forma notable en las actividades industriales con objeto de utilizar de forma eficiente los recursos, seleccionar los de menor impacto ambiental, reducir la generación de residuos y fomentar su reutilización y/o valoración. En este contexto, las empresas de calzado y componentes van tomando conciencia, ya que hasta ahora es un sector basado en un sistema lineal de producir, usar y tirar, y esta práctica se vuelve insostenible.

Sin embargo, el sector calzado tiene mucho que aportar, ya que entre todos los residuos que genera, los de piel son los más significativos. Por un lado, las empresas de calzado producen residuos de piel procedentes, principalmente, de las etapas de fabricación (sección de corte), de los muestrarios de zapatos y de las devoluciones de partidas de calzado que no llegan a comercializarse, convirtiéndose en residuos de calzado, que en la mayoría de ocasiones son gestionados para su destrucción y terminan en el vertedero. Por otro lado, y aunque las empresas de curtidos ya aprovechan un subproducto de la industria alimenticia siguiendo el modelo de economía circular, también generan residuos de piel curtida durante su proceso, procedentes de las rebajaduras, recortes, virutas y, concretamente, de la etapa final de recortes de las pieles, antes de ser empaquetadas y comercializadas. Sumando ambas fracciones, nos encontramos con un gran volumen de residuo de piel que no es aprovechado, además de que su recogida y transporte al vertedero, supone un coste económico para las empresas, y sobre todo un considerable impacto ambiental.

Se está escalando el proceso para su optimización a nivel piloto y se realizarán pruebas semi-industriales de recurtición con el colágeno obtenido, aplicando así la economía circular en los sectores calzado y curtidos.

Por ello, y con el fin de reducir estos residuos y revalorizarlos, Inescop desarrolló en 2018 y en el marco del proyecto RECURPIEL, una metodología, a escala laboratorio, para la obtención de colágeno hidrolizado a partir de los residuos de piel y su posterior utilización como recurtiente en el proceso de curtición de nuevas pieles. Tras los prometedores resultados obtenidos a escala laboratorio, durante esta segunda anualidad del proyecto RECURPIEL II, se están escalando el proceso para su optimización a nivel piloto y se realizarán pruebas semi-industriales de recurtición con el colágeno obtenido, aplicando así la economía circular en los sectores calzado y curtidos.

En la actualidad el escalado a nivel piloto del proceso de eliminación del acabado de las pieles, un proceso complejo debido a la diversidad de tratamientos y productos químicos de acabado que pueden ser aplicados en las pieles (pigmentos, anilinas, plastificantes, metalizados, etc.), se ha conseguido con éxito, así como la optimización de las condiciones de hidrólisis para extraer el colágeno de las pieles acabadas utilizando la planta piloto.
Por lo tanto, el proyecto RECURPIEL, en sus dos anualidades, pretende dotar de un valor añadido a los residuos de piel tratando, en la medida de lo posible, de cerrar el círculo a través de un proceso que permita que los residuos de piel acabada, generados en la obtención de piel curtida y artículos de piel, puedan ser reintroducidos como materia prima en el mismo proceso o en otros, con el objetivo principal de obtener un residuo final nulo.
Las empresas interesadas en colaborar y/o obtener más información pueden contactar con: medioambiente@inescop.es


Proyecto presentado a la convocatoria de ayudas del IVACE dirigidas a centros tecnológicos de la Comunitat Valenciana para el desarrollo de proyectos de I+D de carácter no económico realizados en cooperación con empresas para el ejercicio 2019.

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Categoría: Reportajes

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