La industria de la curtición en Brasil

| 5 abril, 2017 | Comentario

brasil_couroBrasil es uno de los grandes países de mundo, y no solo por densidad de población (sexto país más poblado) o por extensión geográfica (quinto país más grande). Lo es también en cuanto a la industria de la curtición. Brasil aparece en las primeras posiciones mundiales del sector del cuero: posee la segunda cabaña de ganado bovino con mayor número de reses del mundo y es el tercer mayor exportador de piel curtida, el primero de piel semiacabada (wet-blue y crust). Es, por tanto, uno de los principales actores de las industrias internacionales del cuero, compuesto por un importante número de empresas emergentes y competitivas que están modernizando el sector mediante una decidida apuesta por la producción eficiente y sostenible de sus cueros.

Si por algo destaca el sector del cuero de Brasil es por contar con una importante fuente de materia prima que le asegura el imprescindible abastecimiento de pieles crudas. Según cifras que maneja el Centro de Industrias de Curtidos de Brasil (CICB), este país posee una cabaña bovina de alrededor de 206 millones de cabezas de ganado (el 14,23 por ciento del total en todo el mundo). Además, mientras que la ganadería bovina a nivel mundial disminuye a un ritmo del 5 por ciento, en Brasil no ha parado de crecer en la última década (un 23,3 por ciento entre el 2000 y 2010). Gracias en gran medida a este abastecimiento de pieles crudas, actualmente están activas en Brasil más de 310 curtidurías, las cuales procesan cerca de 45 millones de pieles al año y dan empleo a más de 40.000 trabajadores. También hay que tener en cuenta que el sector brasileño de la curtición se compone de algunas pocas empresas con una enorme capacidad productiva (por ejemplo, JBS) y otras muchas más pequeñas: no más de 60 curtidurías producen el 80 por ciento de los curtidos brasileños.

Con la modernización de las fábricas de curtidos y la adopción de medidas en favor de la sostenibilidad medioambiental, el cuero brasileño se ha abierto al mundo en los últimos años, orientando su producción a la exportación. Actualmente, el 70 por ciento de los curtidos procesados en Brasil se destina a los mercados exteriores, siendo China, Italia, Hong Kong, Estados Unidos y Vietnam sus mayores compradores internacionales.

No obstante, el proceso de crecimiento y desarrollo que la industria de la piel de Brasil experimentó a principios del siglo XXI parecer verse interrumpido en los últimos años. En 2016, a pesar de que sus exportaciones de pieles y cueros aumentaron en términos de volumen un 6 por ciento, en valor sufrieron un caída del 10,5 por ciento, pérdida que se acumula a las ya registradas en años precedentes. Si entre el año 2000 y 2013 el valor de las exportaciones de cuero acabado y crust aumentaron un 374 por ciento y el del wet-blue, un 128 por ciento; entre 2014 y 2016 la caída del valor de las exportaciones de curtidos (salados, wet-blue, split wb, crust y acabado) fue de más del 31 por ciento. Por supuesto, estas malas cifras están más relacionadas con una pésima situación macroeconómica que con problemas endógenos de la industria del cuero. De cualquier modo, si algo nos dicen estas estadísticas en recesión es que la industria brasileña de la curtición se encuentra en un momento en el que se ve en la necesidad perentoria de encontrar nuevos mercados y nichos donde comercializar sus cueros.

Como es sabido, gran parte del cuero que se produce en el mundo se destina a la confección de calzado. En este sentido, Brasil posee una industria zapatera potente y con una enorme capacidad para fabricar pares (es el quinto mayor productor de zapatos del mundo). Aun así, el clima y los largos veranos brasileños no favorecen la utilización de materiales cálidos como el cuero. Por esta razón, la industria del cuero de Brasil se ha marcado como objetivo aumentar su cuota de mercado en países productores de calzado en Europa; entre ellos, España.


Por el momento, las relaciones comerciales entre Brasil y España con respecto al cuero son poco significativas. El pasado año España adquirió pieles y curtidos brasileños por un valor de 7,4 millones de euros, un 17 por ciento menos que en 2015, lo que lo sitúa como el vigesimosegundo mayor comprador de pieles de la industria brasileña en términos de valor. La gran mayoría de las pieles brasileñas que llegan a España lo hacen en fase de semicurtición. Sin embargo, los responsables del sector brasileño aspiran a que estas cifras aumenten, ya que consideran que tanto la calidad de sus pieles como la competitividad de sus precios encajan con las demandas de materias primas que reclaman desde la industria zapatera española, la segunda con mayor potencial productivo de Europa tras la italiana.

La apertura de mercados en Europa y otros continentes pasa por probar, no ya solo la calidad de sus cueros, sino también que sus modos de producción cumplen con las estrictas normativas sociolaborales y medioambientales que rigen en regiones como la Unión Europea. Para ello, la industria del cuero de Brasil ha puesto en marcha tres iniciativas con las que quiere demostrar al mundo que su actividad es una de las más limpias, respetuosas y sostenibles del mundo: el seguimiento del ganado, la Ley del Cuero y la certificación CSCB.

Seguimiento del ganado
En 2012 el Ministerio de Agricultura de Brasil puso en marcha el sistema de identificación y certificación del ganado bovino Sisbov, gracias al cual se mejoró la trazabilidad de las pieles. Mediante este sistema, las empresas pueden conocer la historia de cada piel: origen del animal, cómo fue criado y sacrificado o qué tipo de vacunas ha recibido. El objetivo es que cada res esté monotorizada y geolocalizada, de manera que el comprador de pieles crudas tenga en su mano toda la información necesaria sobre las condiciones en las que ha vivido el animal. El fin último de este tipo de sistemas de trazabilidad del ganado es mejorar las condiciones de crianza de las reses para evitar el deterioro de las pieles durante la vida del animal (parásito, marcas de vacunación, cicatrices por alambres, etc.).

Brasil fue uno de los primeros países en promulgar leyes específicas contra el uso de la palabra «cuero» para designar otros materiales que no procen de la piel animal

Ley del Cuero
Brasil fue uno de los primeros países en promulgar leyes específicas contra el uso de la palabra «cuero» para designar otros materiales que no procen de la piel animal. Posee, además, una de las legislaciones que con mayor vehemencia y determinación protege la denominación del cuero. La Ley 4.888/65 prohíbe la utilización del término «cuero» en productos que no se hayan obtenido exclusivamente de la piel animal. Su infracción acarrea la incautación de los materiales mal etiquetados, además de una multa. Para asegurarse de su cumplimiento, inspectores del CICB han recorrido todo el país visitando más de 16.000 establecimientos para comprobar que no se usa equivocadamente la palabra «cuero» (ni sus posibles derivados «cuero sintético», «cuero ecológico», «cuero falso», «eco cuero», etc.). Desde 2013 han cursado más de 6.200 denuncias en tiendas minoristas.

Certificado de sostenibilidad
Resulta evidente que la industria brasileña del cuero ha alcanzado en los últimos años enormes logros en cuestiones medioambientales o de eficacia productiva. Pero para que el consumidor tenga la certeza de que el cuero que compra ha sido producido mediante procesos sostenibles, respetuosos con el entorno natural y cumpliendo todas las normativas en cuanto a seguridad laboral, la única manera es certificando a las empresas. Con este objetivo, el CICB está trabajando en la creación del Certificado de Sostenibilidad del Cuero Brasileño (CSCB), el cual evaluará a las curtidurías brasileñas para certificar su grado de implicación con la producción sostenible de curtidos. Para ello, el CICB ha preparado un total de 173 indicadores repartidos en tres parcelas: área social, área medioambiental y área económica. Se considerará que una curtiduría es sostenible si su actividad obtiene beneficios económicos para su entorno, al mismo tiempo que reduce sus impactos medioambientales y promueve unas condiciones de trabajo favorables para los empleados. De esta manera, si la curtiduría auditada cumple todos los indicadores requeridos obtendrá el certificado CSCB Diamante, si observa un 90 por ciento de los indicadores consiguirá el Oro, con el 70 por ciento se le otorgará el Plata y si solo cumple la mitad de los indicadores (algunos son obligatorios) se le distinguirá con el CSCB Bronce.

Algunos datos del sector brasileño de la curtición

-Brasil está entre los tres mayores productores de cuero del mundo.
-Existen unas 310 curtidurías en el país.
-El sector genera unos 40.000 empleos directos.
-Se producen 45 millones de pieles al año.
-El rebaño nacional suma 206 millones de cabezas de ganado.
-Los 60 asociados al CICB producen el 80 por ciento de los curtidos brasileños.
-El 70 por ciento de la producción de curtidos se exporta a 90 países.
-El 55 por ciento de los curtidos se exportan acabados.

Curtidurías destacadas en Brasil

Couroquimica

EL grupo Couroquímica/Carmen Steffens es el ejemplo perfecto de colaboración sinérgica entre la industria del cuero y la del calzado. Fundado en 1983, este grupo reúne en sus instalaciones de la ciudad de Franca tanto la producción de cueros como la de calzado. Couroquimica es el proveedor de pieles de las marcas de calzado Carmen Steffens (zapato femenino de gama alta), Rafael Steffens (línea masculina) y CS Teen (calzado infantil), pero en su nómina de clientes no solo tiene a las marcas del grupo sino que también trabaja para firmas internacionales como Hugo Boss, Gucci, Florshein, Dockers, Timberland, Mizuno o Cole Haan. Couroquimica tiene una capacidad de producción de 300.000 metros cuadrados de cuero al mes. Aunque actualmente solo el 30 por ciento de su producción se destina a la exportación, la compañía tiene previsto aumentar este porcentaje el próximo año hasta alcanzar el 40 por ciento.

Indústria de Peles Minuano

Indústria de Peles Minuano es una de las curtidurías brasileñas con mayor capacidad productiva de Brasil, con una curtición mensual de más de 100.000 pieles bovinas. Su especialidad es la confección de cueros con pelo para tapicerías y alfombras, un tipo de piel con el que ha conseguido introducirse en los principales mercados de todo el mundo; no en vano exporta cerca del 75 por ciento de su producción a países como Estados Unidos, China, Alemania, Portugal y España. Otra de las características que define a Minuano es su escrupuloso tratamiento de sus efluentes. Tras una inversión de más de 300.000 euros, los responsables de esta curtiduría han logrado adaptar completamente sus instalaciones con el objetivo de aprovechar el 100 por cien del agua, empezando por unos techos acondicionados para recoger las precipitaciones de la lluvia y acabando en unas amplias depuradoras capaces de tratar todos los efluentes y reutilizarlos como fertilizantes orgánicos.

Courovale

El origen de esta empresa hay que buscarlo en Italia. Durante un tiempo los responsables de esta curtiduría trabajaron para un grupo italiano y aprendieron el oficio allí. En 2009 se separaron y comenzaron su nueva andadura en Brasil especializándose en un tipo muy concreto de piel: el cuero bovino con acabado metalizado. Con una producción mensual de 480.000 metros cuadrados, Courovale va ganando poco a poco cuota de mercado en los países extranjeros. En la actualidad, exportan alrededor de la mitad de su producción, fundamentalmente a países de Asia (China, India, Corea del Sur, etc.) y de Europa (Portugal y España). Pese a ser una curtiduría pequeña, donde trabajan no más de 90 empleados, Courovale ha realizado en los últimos años una importante inversión para modernizar su fábrica. Gracias a esta inversión y a su apuesta por la producción sostenible (tratan en depuradoras propias el 100 por cien de sus efluentes y todos sus residuos sólidos se reutilizan como fertilizantes y abonos), en 2011 fueron distinguidos con la medalla de plata que otorga el certificador internacional Leather Working Group.

Arte da Pele

Fundada en el año 2000, Arte da Pele es una empresa dedicada a la curtición de pieles exóticas. Sus especialidades son las pieles de la serpiente pitón y del caimán yacaré, aunque también trabajan en pequeña escala la curtición del pez arco. Sus principales clientes los encontramos sobre todo en la industria del calzado y la marroquinería de Europa, principalmente en Italia y España. Debido a las peculiaridades de este tipo de pieles, tanto la curtición como el acabado se realizan con técnicas artesanales. De este modo, la impresión de color se ejecuta manualmente con un pincel, escama por escama. Para dar forma a cada diseño, Arte da Pele cuenta con una consultora de moda que le informa de las tendencias de moda. No es coincidencia, por tanto, que sus cueros hayan sido premiados en las últimas ediciones de la feria Inspiramais.

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Categoría: Reportajes

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